5 de enero de 2016

Noruega, las aves mantuvieron su reino

Volvía al modo "Verano azul", vale, es cierto, no es mi tipo de viaje, pero reconozcámoslo, con la rueda de nuevo rodando y después de los gélidos días por Suecia, un poco de gente amable y buen tiempo me estaban sentando genial, no está de más disfrutar de las cosas fáciles y mimarse de vez en cuando.

Vivía descuidada y feliz. La gente me saludaba al pasar por los escasos pueblos, volvía a la costa y pedaleaba feliz contemplando la bajamar.

Y así, los kilómetros iban pasando sin complicación... no era aburrido, era bello, fácil ...Sólo llevaba tres días en Noruega, pero me gustaba, me sentía bien allí.

El día era agradable, ni viento a favor ni en contra, ni frío ni calor, un carril bici estupendo todo para mí, bueno, para mí, para unos cuantos frikis del ski que esquiaban con patines y para un montón de aves atareadas con la crianza veraniega... Lo compartíamos en armonía, ya os digo, la vida era bella y fácil.

ostrero preparándose para atacar

Pero volvamos a las aves y la crianza. Acostumbrada a aves distantes, huidizas de la presencia humana, disfruto enormemente cuando las tengo cerca, disfruto muyyyyyy enormemente sacando fotos, tomando detalles, observándolas sin más, sí, a veces yo también soy un poco friki y.... me emociono, me emociono incluso demasiado, y así, en mitad de esa emoción que anula mis reflejos, con el zoom a toda carga...ocurrió...ocurrió que un ostrero me atacó llevándose algún pelo como contrapartida a las estupendas fotos que le estaba sacando. Y el caso es que el bicho me llevaba un rato avisando, incluso pidió refuerzos y su pareja vino a poner orden, y se unieron con pitidos cada vez más altos, más estridentes y más cerca de mi oreja...La conversación debió de ser algo así:

- Cariño que esta tipa no deja acercarse, puedes venir a ayudarme le estoy diciendo que se vaya, pero creo que es sorda.
- Estoy muy ocupado con los peques, grita más.
- Pero amor, es que no me hace caso, creo que es sorda, de verdad, igual si tú te pones delante...
- Ainsss voy... Poooolloooos, estaros quietos no os vayáis a caer por el acantilado, que el seguro sólo nos cubre durante la migración y aun quedan tres meses.
(segundos más tarde)
-Sí, tienes razón, es sorda, dale un cachetazo y ya verás cómo se asusta.


Y así fue, no me asusté pero decidí continuar mi camino...

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